Para llevar en el bolsillo: ser autor de tu propia historia

by - abril 11, 2023

Para no perder credibilidad y disfrazar la evidencia con lo autobiográfico tendré que incurrir en lo siguiente: Dentro de las variables que probabilizan el bienestar, la autorrealización, la felicidad y todo término que en psicología habla más o menos de la paz y tranquilidad que podemos sentir dentro de nosotros, se identifica una variable que pesa bastante en el asunto. Esta es la que puede entenderse o asemejarse al significado de la proactividad, la responsabilidad, la autorregulación, que viene a hablarnos de llevar la propia vida, ser dueño de uno mismo, de escribir la propia historia. Así lo argumentan muchos autores, algunos hablando de ser dueño de las propias acciones autorregulándose (Brown, 1998) y otros sobre la toma de conciencia y responsabilidad (Pearls, 1948).

Pues bien, dejando claro que la siguiente reflexión es solo un debate informal de un tema ampliamente estudiado y contrastado, cuyos fundamentos se remontan a la psicología empírica, he de especificar ahora el fin de este escrito. Este surge a partir de la película "My mind and me" en la que se narra la lucha de Selena Gómez. De este documental me centraré en un aspecto e ignoraré el debate de qué parte se exagera para hacer llegar el mensaje con más impacto. Pues bien, en esta historia se observa un fenómeno curioso y es el de la victimización. He de decir que, este es un efecto común que producen las etiquetas diagnósticas y parece ser que se relaciona con una actitud de impotencia por parte de la persona que las recibe. El de pensar que ellos no son agentes de su propio cambio. Volviendo a la historia, en esta se ve claramente el papel de víctima que adopta la protagonista, sin pretenderlo, y que es reforzado por las personas de su alrededor. Y he de decir que asumir la responsabilidad de algo no es culpabilizarse, sino más bien es entender que nuestro actuar tiene una papel en el mundo y que debemos ajustar nuestro comportamiento a este. No porque nuestra forma de ver el mundo es innegablemente errónea y el problema está dentro de uno mismo, sino porque vivimos con y para los demás y por tanto hemos de encontrar la forma de vivir en el mundo, de encontrarnos con el otro en la mitad del camino.

Y así, a partir de esta reflexión, surge el tema de esta redacción, el de volverse autores de la propia historia, cuidadores principales de nuestro interior. Y no desde el egoísmo sino desde el conocimiento de que, al sabernos seres cambiantes que pueden ser mejores y cuyos errores no les perjudica su dignidad, podemos servir a los demás y ser más compasivos también. Pues bien, para mis lectores, este es el mensaje: las emociones son informativas, nos hablan de nosotros frente al mundo, nos remueven, nos motivan, nos llevan a la acción, ese es el gran tesoro que implican para el ser humano. Pero cuando estas emociones no nos permiten avanzar, cuando la culpa nos vuelve impotentes, cuando las generalizaciones y las etiquetas que nos otorgamos nos condenan, entonces esas emociones son contraproducentes. Es de valientes sentir, pero es más de valientes el sentir, reflexionar y actuar. La habilidad emocional no es el "autocontrol", el no sentir, el no llorar, el no sufrir, el que todo sea indiferente hasta el punto en el que nos encontremos desconectados de la realidad. La habilidad emocional es sacar provecho a las emociones, es convertirlas en herramientas de cambio, de superación, de conocimiento sobre nosotros en el mundo y sobre todo de esperanza. De saber que la vida es nuestra y los resultados negativos no son un camino de derrota sino un recordatorio de que todavía hay mucho que se puede ganar, que todavía hay un mañana mejor. Por tanto, seamos autores de nuestra propia historia, lleguemos lejos, amemos mucho, seamos defensores de la dignidad humana, del cambio, del gran tesoro que tenemos todos y es la capacidad de escribir el mañana de la forma que, con la mejor intención, juzguemos como la más adecuada para nosotros y para los demás.

Referencias

    Brown, J. M. (1998). “Self-regulation and the addictive behaviours,” in Treating Addictive Behaviors, 2nd Edn, eds W. R. Miller and N. Heather (New York, NY: Plenum Press), 61–73. doi: 10.1007/978-1-4899-1934-2_5.
    Perls, F.S. (1948) Theory and Technique of Personality Integration. American Journal of Psychotherapy, 2, 565-586.




You May Also Like

0 comments